“Todos los buenos matrimonios tienen esto en común: amabilidad, sacrificio y perdón” life’s Little Treasure Book—H Jacson Brown, Jr.
No solo en una relación matrimonial, sino en toda relación humana esto es cierto. Si es que incluimos estos elementos a nuestra forma de interactuar con cualquier persona que nos encontremos en la vida, tengamos la seguridad que vamos a desarrollar relaciones duraderas y gratificantes. ¿A quién no le gusta que lo traten de forma amable y considerada? ¿A quién no le gusta que se piense en su bienestar? ¿A quién no le gusta que se le perdone cuando se equivoca? A mí Sí. ¿A Usted?
Si es que a usted y a mí nos gusta que se nos trate con amabilidad, que se piense en nuestro bienestar y que se nos perdone, entonces nosotros debemos estar dispuestos a hacer lo mismo por otros. Ese es un principio cristiano básico y Jesucristo lo enseñó como base de las relaciones humanas. “Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas.” Mateo 7:12
El ser amables tiene que ver con gestos y palabras que sanen, que edifiquen y que animen. “La congoja en el corazón del hombre lo abate; Mas la buena palabra lo alegra.” Proverbios 12:25.
A todos nosotros nos gusta una palabra de ánimo, un cumplido sincero. ¿Por qué no fijarnos la meta de por lo menos alegrarle el día a alguien con un gesto o palabra amable? ¿Qué podemos perder? El peligro podría ser que nos volvamos la persona número uno en la lista de los “Más Buscados” cuando alguien necesite ser animado. “Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca” Filipenses 4:5.
Sacrificio tiene que ver con poner el bienestar de otros por encima del nuestro. Es una forma de pensar y vivir. No es fácil, pero es lo que nos llevará a un crecimiento exponencial en nuestra meta de ser como Jesucristo. “Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.” Filipenses 2:3-4.
No estaremos inclinados a vivir una vida dispuesta al sacrificio si es que no tenemos verdadero amor por nuestro prójimo. “El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia; el amor no es jactancioso, no se envanece, no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, sino que se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.” 1Corintios 13:4-7.
El perdón es absolutamente necesario para restablecer relaciones resquebrajadas por ofensas, que resultan de acciones descuidadas o falta de habilidad en nuestra comunicación. “Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo.” Santiago 3:22
El perdón tiene que ver con una decisión de poner atrás en forma definitiva lo que causó la ofensa. El perdón tiene que ver con no mirar atrás lo que ya se habló y solucionó. Eso significa perdonar de todo corazón. “Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo” Efesios 4:32
¿Cómo nos perdona Dios? “porque seré propicio a sus injusticias, y nunca más me acordaré de sus pecados ni de sus maldades" Hebreos 8:12
Una sección que nos anima a vivir una vida cada vez más pareciéndonos a Jesucristo:
Colosenses 3:12-14 “Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.”
Amabilidad, Sacrificio (Amor) y Perdón.
Solo pensando en voz alta…
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